25-08-2006 10:06:42

Como odio el sonido del despertador, como detesto salirme de la cama tan temprano para continuar la rutina...
Voy, casi tropezando con las paredes, hasta la cocina y automáticamente enciendo la hornilla; todo de memoria, durante años he caminado de mi cuarto a la cocina, con sol, sin él, mañana, tarde, noche... Siempre con la excusa del cafecito calentito, buscando el agridulce sabor del jarabe de petroleo.
Pero hoy, claro tenía que ser diferente.... se terminó el café para filtrar y por mi casa nadie vende esa variedad. Para mi el café es como la gasolina para los carros, me da la energía, levanta mi ánimo, abre mis ojos, me da fuerza para abrir el periódico y salpicarme con sus mentiras añejas.
El dilema es que hacer para despertar mi espíritu, si esos cafecitos de frasco son de mentiritas, tienen conservantes, saborizantes, colorantes...
Si así inició mi día... No quiero imaginar el resto que está por llegar... me gustaría tanto ser sorprendida con un Capuccino Canela, con un Mokaccino, con cualquier cosa que tenga cafeina!
Trackbacks
Trackback URL para este post
Comentarios