09-08-2006 13:52:14
Siento el ritmo de mi ciudad al despertar, imagino como se sacude de a poco la pereza nocturna. Yo, por mi lado repito en mi mente “hoy no me puedo levantar/nada me puede hacer andar”, extiendo por 5 minutos más mi estancia bajo el edredon, mientras tanto el despertador continúa su escándalo desde el velador...
Continúo bajo mi cobertor, sigo cantando la de Mecano, es increible como este grupo español tiene una canción apropiada para cada cosa... "hay que ir al trabajo no me da la gana/me duelen las piernas, me duelen los brazos, me duelen los ojos, me duelen las manos/hoy no me puedo levantar".
¿De dónde voy a sacar fuerzas? Quiero romper la rutina, no quiero regresar a la oficina, estoy cansada del día a día, de los problemas cotidianos con los clientes, los minúsculos mal entendidos, las cotizaciones, los tiempos de entrega, la cuota del presupuesto mensual...
Bajo el cobertor, me he quedado más de lo debido, ahora debo tomar un taxi para llegar raspando las nueve.... "Hoy no me puedo concentrar/
tengo la cabeza para reventar", es definitivo: ¡Odio trabajar!
No entiendo porque debo interpretar este rol, algunas veces quisiera ser una rica heredera, la desesperada ama de casa de algún exitoso ejecutivo, la hija de un poderoso empresario forrado en dolares, los cuales yo podría gastar a manos llenas sin remordimientos; pero mi realidad es otra si quiero comer debo ir a pinchar juiciosa de lunes a viernes sin protestar...
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