11-07-2005 20:53:55
EDUCACIÓN, LA AGENDA
Por Raúl Vallejo
El Comercio, Quito, Ecuador. Sábado 9 de julio de 2005
Convertir a la educación en el eje de la política económica y del discurso del gobierno sería ya un paso gigante para fortalecer las bases de un país diferente y una Patria de esperanza, según los anhelos fundacionales del presidente Palacio.
La agenda urgente en educación debe explicitar un compromiso en firme de inversión pensada para el mediano y el largo plazo sin se que se tenga que recurrir a más endeudamiento externo y exponer un plan con metas claramente establecidas que señalen con exactitud los diferentes ámbitos de esa inversión. No basta con seguir repitiendo que la educación es la base del desarrollo; hay que generar un compromiso social que convierta al sector educativo en el tema prioritario de inversión. Un primer compromiso nacional debe ser la universalización de los diez años de Educación General Básica: en setiembre de este año, en el régimen de Sierra, y en abril del próximo, estamos en dos momentos claves puesto que debe iniciarse la universalización del primer año de EGB. Si la ministra de Educación lograra el ciento por ciento de efectividad en esta meta inicial comenzaríamos con buen pie este objetivo nacional.
En Chile, cuando el actual presidente Ricardo Lagos era Ministro de Educación, se llevó a cabo el plan de mejoramiento de las 900 escuelas más pobres del país. En nuestro país, deberíamos empezar por mejorar la infraestructura de las 200 escuelas más deprimidas, de manera inmediata, en estas vacaciones escolares del régimen de Sierra y hacer lo mismo inmediatamente con las escuelas del régimen de Costa. Asimismo, es posible arreglar la infraestructura escolar de manera descentralizada, dotando de recursos a los diferentes centros educativos con reglamentación exclusiva para este uso. Se gana mucho, pedagógicamente hablando, en un agradable y adecuado ambiente escolar, que debe incluir reparaciones que faciliten la accesibilidad y la recreación.
Al mismo tiempo, se debería seguir el ejemplo del Municipio de Quito y lo logrado con el colegio Benalcázar, que es el único colegio público del Ecuador afiliado a la prestigiosa organización del Bachillerato Internacional. Pues bien, el Ministerio de Educación debería financiar la afiliación de por lo menos 20 colegios fiscales a dicha organización. El programa del BI en estos colegios podría funcionar como un espacio académico destinado a los, por lo menos 30 mejores estudiantes de varias instituciones: una verdadera escuela de talentos y una posibilidad cierta de lograr saltos cualitativos en la educación. Esto debería tener un complemento: un plan de becas para estudios universitarios aquí y en el extranjero destinado a los mejores estudiantes del sistema.
Finalmente, en lo administrativo, sería interesante una nueva visión del Ministerio de Educación, entendido como la institución que concentra la planificación general y descentraliza la gestión pedagógica, administrativa, y financiera. Este nuevo MEC tendría que instrumentalizar un sistema nacional de rendición de cuentas y administrar los recursos y distribuirlos según una fórmula de transferencia, así como el establecimiento de los estándares curriculares mínimos para todo el sistema y un sistema nacional de evaluación. Y, por supuesto, tiene que definir el sistema de formación permanente del magisterio y un sistema de carrera docente basado en la evaluación del desempeño profesional.
Santa Ana de Nayón, 07.06.05
Trackbacks
Trackback URL para este post
Comentarios