Una mujer...

EL: Afuera estaba lloviendo. Por la calle iba una mujer. Se arrimó contra una pared de ladrillos pequeños. Sacó un cigarrillo y protegiéndolo de la lluvia lo encendió. La miré despacio. Ella también me miró. Nos miramos y ya sabía que todo estaba perdido. Después fue fácil. El impúdico, cínico y desvergonzado que hay en mí apareció. Bajé desde el balconcito. Abrí la reja y la arrastré bajo las escaleras...