27-05-2005 19:55:04
La noche se traga de un golpe a los chismosos, a los envidiosos y deja libre las veredas y zaguanes a los amantes.
Yo, voy al encuentro clandestino de turno, completamente consciente que esta noche será una más que mañana querré olvidar… no importa cuantos pasen por mi, cuantos me juren amor eterno, cuantos hagan su mejor esfuerzo… al final, sólo me quedará este vacío que acompaña mis insomnios, este deseo insatisfecho, esta pasión que le entrego a otros imaginando que eres tú quien la recibe…
Esto es una maldición, un embrujo…
No puedo exorcizar tu demonio y expulsarlo de mi piel… estoy marcada por tus caricias, por el peso de tu cuerpo, por la intensidad de tus besos, por tu voz susurrante a mi oído.
¡Qué patético! ¿Dónde está la mujer independiente, segura de si misma, valiente? Hasta cuándo tendré tu rastro en mi cuerpo, en mi mente, en mi corazón… ¿Cuánto falta para que el olvido llegue a mi encuentro? O ¿Cuánto falta para que tu cuerpo llegue a mi encuentro?
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