18-03-2005 23:10:52
En días como este quisiera que Él estuviera aún condimentando mi día a día... podría dirigir mis cansados pies hasta su puerta, llamar y luego sumergir mi cuerpo en la tina llena de agua cálida que Él habría preparado para mí.
En un relajante baño o mejor dicho de un largo y húmedo descanso, ya sin entumecimientos, presiones, corajes, malos ratos podría envolver mi piel en una fragante toalla lavanda y dejarla caer luego al toparme con su cama... aspiraría el humo del incienso, me tendería boca bajo para arruyarme con las manos de Él masajenado mi piel.
La noche llegaría y yo perezosa sólo querría extender el tiempo para abrazarme a Él, con el deseo de que las horas no pasen, que la mañana y sus obligaciones no lleguen...
Si Él aún estuviera en mi vida la idea del amor sería posible y no un sueño del que desperté cuando sólo quería seguir soñando con Él.
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