15-03-2005 10:05:35
Hoy sin desearlo recibí noticias tuyas... otro premio que brillaría en tu repisa... allí estabas sonriente, lleno de orgullo mirándome desde una revista extranjera.
Mis compañeros de igloo felices por ti, sintiéndose célebres por conocerte, celebrando tu triunfo como de ellos y ¡que más da eres uno de la pandilla!
Sentí una punzada en mi corazón, ¿estarías celebrando solo?
Algún aplauso sincero te habría acompañado hasta el podio, algún corazón brincó de alegría al escuchar tu nombre... o sólo tuviste fingida camaradería, sonrisas forzadas, abrazos distantes...
Alguna mujer de “blonda cabellera” habría compartido una Quilmes contigo o extrañaste a solas la Pilsener que en el Cerro habrías bebido conmigo...
Tuve ganas de llamarte, de escribirte un mail, de tomar un avión a la tierra del tango... pero sólo fueron ganas...
Mi corazón recordó el dolor del puñal clavado a mansalva, cantó “que odio más grande me corre en las venas”, gritó “ódiame por piedad yo te lo pido, ódiame sin medida ni clemencia, odio quiero más que indiferencia porque tan sólo se odia lo querido”
Trackbacks
Trackback URL para este post
Comentarios