In Memoriam

"... entonces nos metimos por una calleja empedrada, sintiendo el roce de la noche en las mejillas, luego fuimos a un barcito donde también se podía comer, adentro se estaba muy bien, la dueña nos miró con unos ojos antiguos y llenos de sabiduría, no preguntó por nada y puso Inolvidable. Un bolero inmenso. Era otoño en Madrid y en las calles empezaba a hacer frío..."
"Por Culpa de Un Bolero", Francisco Santana