01-03-2005 09:51:22
El tercer mes del año y cuando me de cuenta otra vez llegará diciembre, con su caótica navidad, sus comprometidas reuniones familiares, su hipocresía galopante, las interminablemente aburridas cenas navideñas y chocolates de ocasión...
Aún, tengo 9 meses para descansar de la pasada navidad...
Espero que demore mucho en llegar, todavía no me recupero de los comentarios imprudentes de los familiares, con quienes solo tengo en común el apellido y el tipo de sangre, las miradas inquisidoras, la costante preguntadera: ¿Has subido de peso? ¿Por qué no te alizas ese cabello? Los zambos son horribles... ¿Cuándo te casas? ¿Cuándo tienes niños? ¡No se es joven toda la vida, debes tener hijos! (esto es tema de otro post)
Quisiera responderles: ¡No! Estoy igual, cómprese lentes... Me gusta mi cabello tal como es... no pienso arruinarlo con químicos y tenerlo como paja... vieja envidiosa quiere que se vea tan dañado y feo como el suyo... Cuando encuentre un hombre que lave sus platos después de comer y no me los deje sucios en el fregadero; cuando me tope con un muchacho que entienda que caminar juntos no significa tú por tu lado y yo por el mio... Cuando el chico que despierte a mi lado me de un beso de bienvenida y quiera seguir durmiendo acurrucados... ¡No quiero un matrimonio prisión como el suyo tía! ¿Niños? Primero estabilidad económica para educarlos bien... primero un hogar, no una casa fría... primero un papá y una mamá... primero un hombre que no huya de su responsabilidad... primero una familia, no una apariencia Happy Family.
La navidad sería muy chévere sin tanta tía, prima, familiar metiche que solo quiere contagiarte la amargura de su vida. ¿Les costará mucho ponerle un poco de color a sus vidas? Quizás, no saben cómo hacerlo...
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